La escena se desarrolla en mayo de 2003, en el amplio estudio de Jorge Herralde, editor de Anagrama, en Madrid; el estudio está inundado por la luz lechosa de la tarde que atraviesa los enormes ventanales. Hay un escritorio, tras el cual Herralde se encuentra revisando papeles. Del otro lado, sentado en dos sillones idénticos se encuentran el crítico Ignacio Echeverría y el autor Roberto Bolaño. Se da el siguiente diálogo: